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| Shírov
gana una edición memorable
El
español triunfó por mejor desempate en el mejor torneo
del mundo de partidas rápidas
LEONTXO GARCÍA
Las últimas partidas fueron trepidantes, a un ritmo de
dos movimientos por segundo. Y hubo que recurrir al segundo
sistema de desempate para proclamar vencedor al español
Alexéi Shírov, de 34 años, nacido en Letonia de padres
rusos, nacionalizado en 1996. La única mujer de la élite,
la húngara Judit Polgar, acabó quinta con una sola derrota.
“Me
gustan muchos estos torneos abiertos, que mezclan aficionados
y profesionales en un ambiente muy democrático, porque
todos tienen las mismas probabilidades de ganar. Doy las
gracias a mis rivales, por los puntos que me han dejado
quitarles, a la organización y al alcalde de Cañada de
Calatrava por haber auspiciado una competición tan interesante,
que en sólo dos ediciones ya está en la primera fila mundial”.
Así de concreto y de simpático estaba Shírov tras recibir
los 22.000 euros del primer premio y una bella escultura
de Antonio Pérez, con una efigie de Don Quijote mezclada
con piezas de ajedrez y el escudo de Calatrava.
Shírov, apodado el Leonardo da Vinci del ajedrez porque
en sus partidas busca la creación de belleza casi tanto
como la victoria, mostró en la última jornada su faceta
más práctica. Empató primero con uno de sus más peligrosos
rivales, el israelí Gélfand, para vencer después a otro,
el ucranio Ivanchuk tras un excelente trabajo de fina
estrategia. Y entonces optó por la prudencia –algo muy
raro en él- firmando un empate sin lucha en la última
ronda con el letón Fridman. El primer sistema de desempate
que se aplicó (número de victorias) no sirvió para romper
su igualdad con Gélfand, Fridman y el holandés Sokólov.
Hubo que recurrir al segundo, el “progresivo”, que consiste
en dar prioridad a quien ha estado en cabeza desde el
principio del torneo, para proclamar al español, cuyo
gran objetivo ahora es clasificarse para el Mundial de
México, previsto para septiembre.


Todo habría sido probablemente
distinto si Polgar, invicta durante seis rondas, no hubiese
cometido un serio error en los primeros movimientos de
la séptima, contra Fridman, que la descartó de la lucha
para el primer premio. En todo caso, la húngara ha confirmado
que también puede clasificarse para México, superado el
pequeño bajón ocasionado por su doble maternidad. Polgar
hizo tablas en la ronda de clausura con el indio Viswanathan
Anand, número uno del mundo tras su brillante triunfo
en el torneo de Linares.
Pocos minutos después
llegó el momento más emocionante del torneo, el electrizante
final de la partida entre dos jugadores de élite mundial,
el holandés Sokólov, de origen bosnio, y el ruso Grischuk,
que se disputaban el primer puesto, con los nervios a
flor de piel, mucho dinero en juego, muy pocos segundos
disponibles para cada uno para terminar la partida, un
ritmo trepidante que llegó a superar los dos movimientos
por segundo, piezas que salían por el aire, golpes tremendos
al reloj… y al final, tablas, que convertían a Shírov
en brillante vencedor de una segunda edición inolvidable,
que reunió a casi tres centenares de apasionados del deporte
mental.

Carmelo Vellón, gerente de la empresa patrocinadora Inmovell,
y José María Redondo, director de la organización, garantizaron
la tercera dentro de un año: Ciudad Real volverá a ser
la capital del ajedrez mundial durante la próxima Semana
Santa.
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